miércoles, 16 de diciembre de 2015

Suelo ver las existencias como el calor que emana una vela...
Mientras más feliz estés, más fuerte arde la llama... pero en un punto el sentimiento opuesto consume el oxigeno y podría sofocar el calor.

¡Qué frío!

Estoy abatida.
De hecho, mi manera de pensar se enfoca en dar para recibir, un equilibrio perfecto de "karma", cada día me preocupa sentirme demasiado feliz porque la tormenta siempre aparece en la mitad de la calma... lo que es natural para la calma siempre aparece luego de una tormenta, lo que para los optimistas es un mensaje alentador... para mi, no es más que un ciclo sin final.

Si me lo preguntasen... me gusta más la plenitud... un punto central en la gráfica, nada demasiado bueno que me cobre costosamente, nada demasiado malo que me de un premio de resistencia.

Quizá el problema soy yo.

«Eres tú el problema»
Yo sé.

De hecho, sí, otro de hecho... redundancias burdas en un español con opciones suficientes pero un casual, «de hecho», de hecho; está bien; como sea... Mi vida siempre ha estado rodeada de «Eres tú el problema» no es que sea un secreto; soy una malcriada susceptible que todo me lastima... un increíble rencor por las injusticias, aunque no me afecten en absoluto...

«Eres tú el problema» recuerdo cuando mi hermana me lo dijo por primera vez... había perdido a un par de compañeros de clase, podría ser menos formal y decir amigos, pero no; eso en definitiva ofende al término; pero alrededor de un mes después mi hermana me culpo del asunto cuando una involucrada neutral dijo que no había culpas cuando las personas comprenden sus propios sentimientos. El resumen de ese evento es un «Tu personalidad y la mía, chocan» pero yo, no le puedo caer bien a todo el mundo; o a nadie del mundo. Quizás.

«Eres tú el problema» no, no, no.

Bueno sí. Recuerdo también cuando en una tienda le dije al vigilante de turno que por favor dejase de perseguirme porque entre mis objetivos de vida no se encontraba robarme nada, que todo lo que tenía en mis manos lo iba a pagar... fue entonces cuando otra compañera sintió que salir conmigo, representaba vergüenza y ella, no lo volvería a hacer.

«Eres tú el problema» Sí.

Quizá solo es la situación país. Quizá...
Quizá solo es mi periodo...

Quizá solo tengo que irme jodidamente lejos de la civilización y, así dejar de joder la vida de todos.

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